Sintonía: Pendiente de incorporar la grabación de un ramo de los antiguos.

 


Misterio de Navidad

©Herminio Omaña Menéndez



Drama litúrgico para la Navidad de 2014 - 2015

 en Ferreras de Cepeda (León)

 


Introducción teórica

 

El presente proyecto trata de aplicar a la situación actual de una pequeña aldea, como Ferreras, entidad menor del municipio de Quintana del Castillo, en clara situación de despoblamiento y decadencia, la tradición más popular de los “Autos Sacramentales”, “Misterios”, “Dramas litúrgicos”, “Entremeses”, “Loas” o “Logas”, “Pastoradas”, “Ramos”, “Corderas”…

Todos ellos consisten en actuaciones dramáticas (recitadas, cantadas o mixtas), que han proliferado en la tradición religiosa y festiva de Europa desde la Edad Media hasta nuestros días, aunque ya con notable decadencia.

En las últimas décadas, han quedado reducidos al canto de un Ramo de Navidad, más o menos antiguo, a cargo de pastores y pastoras, mozas y mozos, mujeres devotas, o coros de la parroquia o de alguna asociación.

 

Durante el último siglo, estas actuaciones eran promovidas en nuestro pueblo por unos personajes muy apreciados: los “acomparadores”[1] y los “cantores”:

♦ Los “Acomparadores” eran personas que tenían cierta maestría para componer los “cantares” (poemas, habitualmente de arte menor, en estrofas de tipo popular: aleluya, cuarteta, redondilla, copla, romance o romancillo). Entre ellos merece un recuerdo especial Pedro Lozano.

Estos cantares tenían que ser fácilmente adaptables a la “Tonada”[2], melodía tradicional transmitida de oído de una generación a otra, con la que se interpretaban en el “sagrado” del pueblo (iglesia, atrio o plaza). Referían siempre los aspectos más notables:

a) de la devoción religiosa de las Navidades,

b) de la situación social de la población (salud, guerras, cosechas…), y

c) del acontecer diario, en este caso con marcado sentido satírico y humorístico.

♦ Los “Cantores” eran grupos de intérpretes. Solía haber varios grupos:

• El grupo de “Los Pastores”, estaba integrado por personas –hombres y mujeres- que ejercían realmente la profesión de pastores en cualquiera de sus categorías: rabadanes[3], pastores[4], zagales[5] o motriles[6]. Dedicaban sus “ramos”, “pastoradas” o “corderas” al Niño Jesús y a su patrón, San Antonio Abad, protector de los animales. A veces entregaban, como ofrenda, una cordera o cordero vivos o algún vellón[7].

• Los grupos de “Mozas” o de “Mujeres”, devotas en ambos casos, dedicaban sus ramos a La Virgen María y entregaban, como ofrenda, ramos de manzanas, velas, flores u otros adornos.

 

 

Con la presente propuesta la Junta Vecinal, la Asociación Cultural “El Mantigón” [8] y el Coro de la Parroquia pretenden revitalizar en Ferreras las tradiciones más entrañables de nuestros antepasados para celebrar las fiestas de Navidad en su doble aspecto: religioso y festivo.

 

 

Características del acto propuesto. 

 

El acto dramático que proponemos ahora incluirá diálogos y cantares, todos ellos en forma de poemas poliestróficos, compartiendo temática religiosa y popular.

 

Representará:

a) un Concejo de Vecinos convocado para tratar temas religiosos, culturales y sociales, con ánimo de reactivar las tradiciones religiosas más entrañables;

b) la Adoración de los Pastores y Ofrenda de Presentes a La Sagrada Familia – un alarde de teatro dentro del teatro-, rogando su intercesión a favor de los antepasados y del progreso del pueblo;

c) el Canto del Ramo, a cargo de un grupo de vecinas y vecinos; y

d) la Adoración del Niño Jesús por todos los fieles, al son de villancicos.

 

 

 

Si el Párroco lo autoriza, este drama será representado dentro de la Iglesia, adquiriendo el compromiso colectivo de asegurar el mantenimiento del orden y respeto debidos.

 

La preparación enfrentará dificultades casi insalvables a la hora de reunir a los actores, todos ellos voluntarios y, en gran parte, residentes fuera del pueblo, para realizar todos los ensayos necesarios para su representación memorizada.

Por tal motivo, se representará de forma leída (cada actuante será provisto de su propio libreto).

Tan solo se realizarán un par de ensayos conjuntos de la lectura, tendentes a conseguir un recitado con la pronunciación “pausada, alta y clara” que asegure su perfecto entendimiento por los oyentes.

No se persigue el éxito de la declamación, sino la transmisión del mensaje.

Cada actor deberá ensayar la lectura de sus intervenciones tantas veces como le sea posible para familiarizarse e, incluso, memorizar su papel.

Tampoco se pretende la declamación o la gesticulación perfectas y serán disculpables las equivocaciones normales. Se admitirá la repetición de las frases que no hayan sido leídas correctamente.

 

Los Cantores y Cantoras que intervenga en el Canto del Ramo y en la Adoración del Niño, deberán ensayar por su cuenta la “entonación” de todas las estrofas cantadas y de los villancicos.

 

La redacción de todos los textos, recitados o cantados, atiende más a la transmisión del mensaje que a la calidad literaria. Estos podrán ser corregidos en cualquier momento, según la conveniencia de la representación, siempre que se respete el contexto argumental general.

Se considerará como mejora el cambio de expresiones del lenguaje actual por las correspondientes al habla cepedana, siempre que no se basen en el uso de palabras burdamente incultas y degradantes del habla.

El autor agradecerá todas las sugerencias que se le hagan para mejorarlo.

 

 

Argumento

 

Aprovechando las fiestas de Navidad y la presencia en el pueblo de muchos naturales que acuden a pasarlas con sus familiares, La Junta Vecinal ha convocado un Concejo de Vecinos extraordinario, que presiden la Junta Vecinal y el Párroco.

Al Concejo asisten, con voz y voto, todos los habitantes y naturales del pueblo, para recapacitar sobre el tema principal de preocupación: la decadencia del pueblo (población, economía y recursos, costumbres, tradiciones culturales y religiosas…).

Tras un primer repaso de los temas más preocupantes, con resultado más bien pesimista, los asistentes al concejo se ven sorprendidos por la reacción de un grupo de espontáneos, miembros de la Asociación Cultural “El Mantigón” y del Coro Parroquial, que muestran un firme propósito de levantar los ánimos al personal, escenificando la Adoración de los Pastores, el Canto de un Ramo de Navidad y la Ofrenda de Presentes a la Sagrada Familia.

Finalmente el Concejo de Vecinos, a propuesta de La Junta Vecinal, acuerda por unanimidad retomar con ánimo las tradiciones más entrañables, en memoria de los antepasados y para mejorar la vida del pueblo. 

 

 Presbiterio con los dos ramos ofrendados en Navidad 2014

(Soportes hechos por David Arienza)

 

 

Personajes del drama:

 

El Párroco (Cura). Si considera oportuno intervenir, su intervención, caracterización y vestuario serán de su elección y se acordarán oportunamente.

El Presidente de la Junta Vecinal (alcalde pedáneo o regidor, según antiguas denominaciones). Representa el carácter sencillo, sosegado y afable de los habitantes del pueblo. Viste el traje regional. Intentará usar en alguna de sus intervenciones las expresiones y palabras del habla cepedana.

Vocales de la Junta Vecinal (concejales). Caracterización idéntica a la del Presidente.

Secretario de la Junta Vecinal. Asume el papel de “letrado, quisquilloso y estirado”, a veces desagradable, para realzar la afabilidad de carácter del presidente y de los vecinos del pueblo; pero, antes del final del drama, se transfigurará en un personaje “amable, servicial y afectivo”, contagiado por la buena voluntad de todos los demás personajes. Vestirá muy elegante, con traje oscuro, camisa blanca, lazo de color y una vistosa capa de gala, muy bien llevada. Es un papel, tal vez demasiado extenso, que se podría dividir en dos personajes: el Secretario de la Junta Vecinal y una Maestra de Ceremonias.

Vecinas y vecinos. Tantos como se ofrezcan a participar, jóvenes o mayores. Se repartirán caracteres serios, emotivos, alegres, graciosos, criticones… Vestirán trajes regionales, no excesivamente adornados, pero que sí delaten la edad. Entre ellos no deberán faltar algún viejo gracioso, otro viejo cascarrabias, alguna vieja criticona, alguna vieja cariñosa, una abuela afectada de demencia senil y varios jóvenes. Su número y el reparto de sus intervenciones se adaptarán a la disponibilidad de voluntarios para desempeñarlos.

Pastores (algunos de los vecinos y vecinas, también niños). De caracteres extrovertidos y orgullosos, pero sin altanería. Vestirán atuendos variados de pastor: abarcas[9], madreñas[10], engorras[11], tajones[12], chalecos, pantalones o sayas, tapabocas[13], pasamontañas, cerrones[14], cayada[15] o cayao[16]

Niñas y niños. Alegres y juguetones - tantos como se ofrezcan a participar-. Se sumarán a los grupos de pastores y cantores en que se integren sus familiares. Vestirán según el grupo en que se integren. Hay varios con carácter propio: la Niña que acompaña a su abuela senil, el Niño que pide limosna para las Ánimas, el Niño del Corderín, el Niño del Chiflato[17]

El leñador. Joven, siempre sonriente, cariñoso y humilde. Vestirá un atuendo rústico, con tajones y un grueso cinto de cuero del que colgar una fou[18] de monte o una macheta[19]. Llevará un feije[20] de leña a la espalda y de la mano su carro de leñador para transportar en él las ofrendas más voluminosas y pesadas.

 

 

Tonada o melodía del ramo:

 

Podrá ser la tradicional u otra nueva. En caso necesario, habrá que adaptar la métrica y ritmo de las estrofas.

 

Texto del drama

 

 


[1] Acomparador – versificador – experto en componer poemas.

[2] Tonada – salmodia - melodía repetitiva para cantar un ramo o poema.

[3] Rabadán – pastor de mayor categoría. Dirige todas las tareas de los pastores, zagales y motriles.

[4] Pastor – persona responsable de un rebaño o hato de ganado.

[5] Zagal – pastor joven, ¿mayor de 15 años?, que sirve de pastor por cuenta ajena.

[6] Motril – aprendiz de pastor por cuenta ajena, mayor que niño y menor que joven, ¿entre 8 y 15 años?

[7] Vellón de cordero – piel de cordero, curtida y muy limpia, que se ponía en la cuna o en la cama bajo el cuerpo de los niños. Daba mucho calor y protegía el colchón de posibles accidentes mingitorios.

[8] Mantigón – (Cytinus hypocistis) - planta parásita de los codejos (jaras), apetecida para comer por los niños. 

[9] Abarca o albarca – calzado rudimentario de cuero basto o caucho que envuelve la planta del pie.

[10] Madreña o almadreña o galocha – calzado de madera (zueco) indicado para terrenos con nieve o lodo.

[11] Engorras – prendas (a modo de polainas) de piel de cabra o de oveja con las que se cubren las piernas, los tobillos y la parte superior de los pies, por encima de las abarcas. Imprescindibles para salir al monte los días de nevadas.

[12] Tajones – zahones. Especie de mandil de cuero para cubrir la parte delantera del pecho, vientre y piernas de los pastores y leñadores, especialmente los que cortaban urces.

[13] Tapabocas – Especie de manta rajona que usaban los pastores, a modo de gran bufanda.

[14] Cerrón = zurrón. Mochila de cuero de los pastores para llevar la merienda.

[15] Cayada – cachava - bastón de pastor, con una curva semicircular en la empuñadura.

[16] Cayao – cayado – bastón de pastor, con empuñadura en forma de ángulo recto.

[17] Chiflato = silbato, caramillo rudimentario. Se hacía de una rama de sauce (palera, salguero, …)

[18] Fou de monte = hoz de monte. Herramienta tradicional para cortar urces y fuyacos (ramas de árboles con hojas, con las que se alimenta al ganado menor los días de grandes nevadas, en los que no pueden salir al pasto).

[19] Macheta = hacha pequeña.

[20] Feije = haz.